Propuesta de Solución Parcial · Energía Solar
Una primera propuesta concreta para garantizar el suministro de agua a la cabecera municipal de San Cristóbal, con independencia de los cortes eléctricos que hoy bloquean el bombeo entre 20 y 22 horas al día.
Estudio preliminar · estimaciones basadas en datos técnicos y precios de mercado 2025–2026 · sujeto a verificación técnica local
Por qué Pozo 1 y Pozo 3
El municipio de San Cristóbal cuenta con varias estaciones de bombeo de agua potable. Dos de ellas destacan por su capacidad y por su proximidad geográfica: el Pozo 1 (Sistema El Canal, José Martí) y el Pozo 3 (antiguo sistema MINAZ). Ambas se alimentan de pozos subterráneos y, entre las dos, representan la columna vertebral del abastecimiento a la cabecera municipal y a las comunidades del eje noreste del municipio.
El problema no es el agua —el recurso hídrico existe— sino la energía para extraerla. Con 20 a 22 horas diarias sin suministro eléctrico, los motores de las estaciones permanecen parados y los depósitos no se reponen. La solución no pasa por reparar la red eléctrica provincial —eso depende de decisiones e inversiones que están fuera del alcance inmediato de la comunidad— sino por dotar a estas dos estaciones de una fuente de energía autónoma y renovable.
La ventaja de actuar sobre estas dos estaciones en conjunto es que están ubicadas a corta distancia entre sí, en la misma cuenca hidrológica. Eso permite diseñar una sola planta solar compartida con un sistema de conmutación que alterne o distribuya la carga entre ambas bombas, reduciendo el costo de la solución entre un 30 y un 40% respecto a instalar dos plantas independientes.
Esta propuesta es, por tanto, un primer paso verificable y financiable: no resuelve el problema de agua de todo el municipio, pero sí puede garantizar el suministro mínimo diario a la cabecera y a los barrios que estas dos estaciones sirven, incluso durante los apagones más prolongados.
Análisis técnico
A continuación se describe el dimensionamiento estimado de la planta. Estos valores están calculados sobre la base de las potencias declaradas de las bombas, la irradiación solar de Cuba y los estándares de la industria para sistemas de bombeo industrial fuera de red. Deberán ser verificados y ajustados por ingenieros con acceso a los datos exactos de las instalaciones.
Los motores sumergibles de estas bombas consumen entre 22 y 37 kW en funcionamiento continuo. El punto crítico es el arranque, que puede superar 4–6 veces la potencia nominal durante los primeros segundos. Un arrancador suave (soft starter) reduce ese pico a 2 veces la potencia nominal, lo que baja significativamente el tamaño del banco de baterías necesario.
| Componente | Especificación recomendada | Justificación |
|---|---|---|
| Array solar | 80–100 kW pico 200–250 paneles de 400 W |
Cubre la demanda combinada de ambas bombas (52–67 kW) con margen para pérdidas de eficiencia, días nublados y degradación gradual de los paneles. En Cuba, este array produce ~440–550 kWh/día. |
| Banco de baterías | 200–250 kWh Tecnología LFP (litio-ferrofosfato) |
Cubre 4–5 horas de bombeo a plena carga sin sol. Las baterías LFP soportan 3.000–6.000 ciclos de carga (8–16 años de vida útil), no requieren mantenimiento líquido y son las más seguras de la familia del litio. |
| Inversor híbrido | 80–100 kVA trifásico Salida 380 V, 50 Hz |
Los motores sumergibles existentes son de corriente alterna trifásica. El inversor convierte la energía solar y de baterías en la corriente que los motores ya utilizan, sin necesidad de sustituirlos. |
| Controlador MPPT | Integrado en el inversor o unidad independiente |
Optimiza en tiempo real la extracción de energía de los paneles según las condiciones de luz, mejorando el rendimiento hasta un 30% frente a controladores convencionales PWM. |
| Arrancadores suaves | 1 unidad por bomba Tamaño según HP del motor |
Reducen el pico de arranque de ×4–6 a ×2. Esto permite usar un banco de baterías ~40% más pequeño y protege los motores de los golpes eléctricos que acortan su vida útil. |
| Cuadro de conmutación | Manual o automático | Permite alternar entre las dos bombas —o alimentarlas simultáneamente si la generación solar es suficiente— y conmutar entre la planta solar y la red eléctrica cuando haya corriente disponible. |
| Superficie necesaria | ~400–500 m² | Terreno llano junto a los pozos, que históricamente cuentan con áreas de servicio adecuadas. No se requiere estructura especial: bastidores de montaje estándar sobre tierra o losa. |
Estimación económica
Los precios se basan en cotizaciones públicas de fabricantes especializados en sistemas solares industriales para el mercado del Caribe (2025–2026). Los costos de equipos corresponden a fabricación china —que domina este mercado a nivel global—, con flete y aduana estimados para Cuba.
| Componente | Rango de costo (USD) | Observaciones |
|---|---|---|
| Paneles solares 200–250 unid. × 400 W |
$25.000–$40.000 | Precio FOB fábrica China aprox. $0,25–0,35/W. Marcas de referencia: JA Solar, LONGi, Risen. Incluye flete estimado al puerto cubano. |
| Inversor híbrido trifásico 80–100 kVA |
$12.000–$20.000 | Marcas de referencia: Huawei SUN2000, Deye, Growatt, SMA. El inversor trifásico de esta potencia es un equipo de uso industrial estándar. |
| Banco de baterías LFP 200 kWh |
$40.000–$80.000 | Rango amplio porque depende del proveedor y de la configuración (celdas sueltas vs. módulos integrados). El precio por kWh instalado oscila entre $200 y $400. Es el componente de mayor variabilidad en el presupuesto. |
| Estructura de montaje y cableado | $8.000–$15.000 | Bastidores de aluminio, cable DC y AC, bandejas, protecciones. Puede reducirse si parte del trabajo lo hace personal local bajo supervisión técnica. |
| Arrancadores suaves (×2) | $3.000–$6.000 | Uno por bomba, dimensionado según HP del motor. Componente que más reduce el tamaño de baterías. |
| Cuadro eléctrico, protecciones y cuadro de conmutación | $5.000–$10.000 | Incluye interruptores, fusibles, protecciones de sobretensión, sistema de monitoreo básico y conexionado al cuadro general de las estaciones. |
| Instalación, puesta en marcha y formación | $10.000–$20.000 | Incluye los días de trabajo del equipo técnico especializado para el montaje, configuración del sistema y capacitación del personal local que hará el mantenimiento básico. |
| TOTAL ESTIMADO | $103.000–$191.000 USD | El rango más probable para una solución completa y bien dimensionada con equipos de calidad industrial es $120.000–$150.000 USD. |
| Nota: estos valores son estimaciones de mercado basadas en proyectos comparables en el Caribe. Los precios finales dependerán de las cotizaciones obtenidas, las condiciones de importación a Cuba, los aranceles vigentes y el coste de la mano de obra local. Una variación del ±25% es esperable. | ||
¿Por qué solar?
La inversión inicial de la planta solar es mayor que otras opciones, pero es la única que elimina la dependencia energética de forma permanente, sin costos operativos continuos y con un impacto directo en la disponibilidad de agua durante los apagones.
Un generador diésel equivalente acumula en 18–24 meses un costo operativo equivalente a toda la inversión de la planta solar, además de depender de la disponibilidad continua de combustible importado —una restricción que en Cuba tiene tanto peso como la electricidad. La solar elimina ambas dependencias de una sola vez.
Alcance de la propuesta
Este estudio no propone resolver el problema del agua en todo el municipio de San Cristóbal. Eso requeriría una intervención de mayor escala, con financiamiento institucional y coordinación gubernamental que está fuera del alcance inmediato de este proyecto. Lo que sí plantea es una acción verificable, financiable y ejecutable en el corto plazo, que tendría un impacto directo y medible sobre las comunidades que Pozo 1 y Pozo 3 abastecen.
Zonas que sí se beneficiarían directamente de esta propuesta, según los datos actuales del sistema: los barrios servidos por ambas estaciones en el eje noreste de la cabecera municipal. Zonas como Florencio Morejón, Santa Cruz, López Peña o Mango Jobo —que dependen de otras estaciones— no quedan cubiertas por esta solución y requerirían propuestas complementarias en una segunda fase.
Esta propuesta sirve también como proyecto piloto: si se ejecuta con éxito, genera el modelo técnico, los contactos con proveedores y la credibilidad ante donantes e instituciones necesarios para escalar la solución al resto del municipio.
Cómo hacerlo realidad
Del estudio a la obra. Cuatro pasos ordenados que convierten esta propuesta en un proyecto ejecutable, con cada etapa construyendo sobre la anterior.
El primer paso es llevar este estudio preliminar a los técnicos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Artemisa y San Cristóbal, que son quienes conocen en detalle los motores, la electrónica de las estaciones, la profundidad de los pozos y las condiciones reales del terreno. Su revisión puede confirmar o ajustar el dimensionamiento propuesto, identificar restricciones técnicas no contempladas aquí (por ejemplo, si los motores existentes son compatibles con arrancadores suaves o requieren sustitución), y aportar el aval técnico institucional que necesitará cualquier campaña de financiamiento posterior. Sin este paso, el estudio es solo una estimación; con él, se convierte en una base de proyecto.
Con el aval técnico local, el siguiente paso es encargar un proyecto de ingeniería formal: planos eléctricos, especificaciones exactas de equipos, layout de la instalación, análisis de impacto sobre la red de distribución existente y documento de proyecto que sirva de base legal para importación, trámites y concursos de financiamiento. Este trabajo puede hacerlo un ingeniero eléctrico independiente cubano o una firma internacional con experiencia en proyectos de energía renovable en el Caribe. La existencia de un proyecto formal es condición indispensable para solicitar fondos a organismos internacionales como IRENA, el PNUD o la cooperación de la UE.
Con el proyecto técnico en mano, se pueden solicitar cotizaciones reales a fabricantes y distribuidores especializados en sistemas solares industriales para el Caribe. Empresas como Sunchees, Tanfon o GreenSun —que tienen líneas de producto específicas para Cuba y experiencia en logística hacia la isla— pueden proveer el equipamiento completo. Esta fase también es el momento de explorar si existe algún programa de financiamiento de proveedores (leasing de equipos, pago diferido) o si organismos como la cooperación española, italiana o la Cruz Roja tienen fondos de emergencia aplicables a infraestructura de agua en Cuba.
Paralelamente a los pasos anteriores —o en cuanto haya un proyecto verificado— se lanza una campaña de recaudación de fondos dirigida a la diáspora cubana, a organizaciones humanitarias y a cualquier persona que quiera contribuir a que San Cristóbal tenga agua. La campaña debe ser transparente: mostrar el proyecto técnico, los costos verificados, el destino exacto de cada dólar recaudado y el seguimiento del avance de la obra. Fajao puede ejercer el papel de coordinador y garante de esa transparencia. Una campaña bien documentada también puede atraer la atención de medios y de organismos internacionales que financian infraestructura de agua en comunidades vulnerables.
Fuentes y referencias
Este estudio se apoya en datos técnicos de dominio público, precios de mercado contrastados en múltiples fuentes y referencias de proyectos comparables en el Caribe. Todos los costos son estimaciones preliminares y deberán ser validados con cotizaciones reales en la fase de aprovisionamiento.
Si eres técnico en energía renovable, trabajas en cooperación internacional o quieres apoyar esta propuesta con recursos o contactos, escríbenos.
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